Reforma de un ático luminoso con cocina abierta y soluciones a medida
En este ático familiar de 150 m² en Barcelona, dos pilares estructurales que condicionaban la planta acabaron convirtiéndose en la clave de la reforma.

Pia Capdevila Interiorismo replanteó por completo la distribución para crear una vivienda más luminosa, abierta y cómoda, con cuatro habitaciones y una zona de día conectada con la terraza.
La intervención parte de una decisión sencilla de explicar, aunque exigente de resolver: en lugar de ocultar los elementos que no podían moverse, el estudio los incorporó al diseño interior.
Uno de ellos se integra en un mueble divisorio entre la cocina, el comedor y el salón; el otro ayuda a enmarcar la cama de la suite principal. A partir de estas dos piezas fijas, el resto de la casa encuentra un orden nuevo.
- Dos pilares que reorganizan toda la vivienda
- Una cocina verde diseñada para el uso diario
- Comedor y salón: continuidad sin perder intimidad
- La terraza prolonga la zona de estar
- Un laundry pequeño, pero nada secundario
- La suite principal se ordena alrededor del segundo pilar
- Habitaciones infantiles que pueden crecer con la familia
- Un baño compartido con una nota de color
- Una reforma que convierte las limitaciones en orden
Dos pilares que reorganizan toda la vivienda
La planta original era estrecha y estaba excesivamente compartimentada. La reforma derribó la distribución existente y separó con claridad la zona de día de la zona de noche.
La primera se sitúa junto a la terraza principal, mientras un pasillo conduce hacia la suite, las habitaciones infantiles, el dormitorio de invitados que también puede funcionar como despacho, los baños y un pequeño laundry independiente.
El pilar de la zona social se convierte en un mueble a medida que trabaja por sus dos caras. Hacia el salón integra la televisión y un banco que forma un rincón de lectura; hacia la cocina se transforma en un desayunador con almacenaje.
Así, una limitación estructural pasa a desempeñar varias funciones y ayuda a organizar visualmente estancias que permanecen comunicadas.

Una cocina verde diseñada para el uso diario
La cocina era una de las prioridades de la familia: debía ser amplia, contar con una isla y ofrecer suficiente superficie de trabajo, pero también funcionar como un lugar para compartir.
Su posición junto a la terraza permite que la luz natural alcance la zona de día y que cocinar mantenga una relación directa con el comedor y el salón.
La propuesta forma parte de Rekker by Pia Capdevila, una línea desarrollada en colaboración con Rekker para crear cocinas personalizadas.
En este caso, la isla actúa como centro de trabajo y reunión, mientras los frontales inferiores en verde introducen el color más reconocible de la casa.
La madera natural, el suelo de acabado efecto madera y la encimera de aspecto pétreo equilibran esa presencia con texturas cálidas y una imagen cotidiana.

La antigua galería se incorpora a la cocina para ganar capacidad de almacenaje. Es una operación discreta, pero importante para que una estancia abierta no dependa de muebles auxiliares y pueda mantener una lectura limpia incluso cuando se utiliza intensamente.
Comedor y salón: continuidad sin perder intimidad
El comedor funciona como espacio de bienvenida. Una gran mesa de madera, sillas ligeras y lámparas suspendidas construyen un ambiente cálido, mientras el papel pintado en tonos verdes establece un vínculo cromático con la cocina.
El mueble a medida reúne frentes lisos, almacenaje cerrado y una franja horizontal de espejo que refleja la luz y hace que la entrada parezca más amplia.

Al fondo, el salón adopta un carácter más recogido sin quedar aislado. La librería abierta que acompaña al sofá rinconera introduce profundidad y ofrece espacio para libros y objetos, mientras la mezcla de tonos crudos, tierras y verdes suaves da continuidad al conjunto.
La apertura hacia la terraza prolonga la perspectiva y permite que el exterior participe en la percepción del estar.

La terraza prolonga la zona de estar
La terraza principal se plantea como una habitación exterior vinculada al salón. El pavimento de Florim se mantiene en una gama próxima a la encimera de la cocina, de manera que el acabado pétreo actúa como un hilo visual entre interior y exterior.
Junto a la cocina aparece una zona de barbacoa y comedor al aire libre, mientras el área próxima al salón reúne sofá, butacas y mesas bajas.

Un laundry pequeño, pero nada secundario
El nuevo laundry concentra almacenaje, zona de agua y superficie de apoyo en una estancia independiente junto al acceso a la zona de noche.
Su tamaño es ajustado, pero la decoración evita que parezca un espacio residual: el pavimento de damero blanco y negro aporta ritmo, el papel pintado de rayas anima las paredes y el mobiliario gris oscuro se combina con madera y detalles negros.

La suite principal se ordena alrededor del segundo pilar
En el dormitorio principal, el otro pilar se integra en la composición del cabecero y ayuda a enmarcar la cama.
El resultado es una solución casi simétrica que da equilibrio a la estancia y permite combinar panelados de madera, revestimiento textil y apoyos de almacenaje sin llenar visualmente la pared.

El acceso se realiza a través de un vestidor con armarios de suelo a techo y uñeros verticales.
Esta antesala organiza la entrada, aporta capacidad de almacenaje y mantiene la continuidad de la madera natural en una secuencia de tonos neutros.

El baño de la suite continúa la atmósfera del dormitorio con madera clara, revestimientos en tonos piedra y una encimera continua con doble lavabo.
Los sanitarios en tono arena introducen un contraste suave, mientras las griferías murales, los apliques verticales y el espejo de gran formato mantienen una composición ordenada.

Habitaciones infantiles que pueden crecer con la familia
Las habitaciones infantiles parten de una base luminosa y neutra a la que se añaden elementos de identidad.
En una de ellas, el papel mural con un globo aerostático aporta un motivo delicado, acompañado por textiles en rosas empolvados, verdes suaves y crudos.
La cama nido, los armarios integrados y la zona de juego aprovechan cada rincón sin fijar la decoración a una única etapa.

Un baño compartido con una nota de color
El baño compartido, que también funciona como aseo de cortesía, introduce una nota más expresiva mediante un revestimiento cerámico verde colocado en espiga.
El mueble lavabo repite el color de la pared y los detalles dorados aportan calidez a una estancia pensada para el uso familiar y para recibir.

Una reforma que convierte las limitaciones en orden
La principal aportación de este ático no está en una pieza aislada, sino en la manera de relacionar estructura, distribución y vida cotidiana.
Los dos pilares permanecen, pero dejan de interrumpir la casa: uno organiza la zona de día y el otro da forma a la suite.
La reforma gana así almacenaje, continuidad visual y ambientes diferenciados sin renunciar a una vivienda abierta y luminosa.
Proyecto: 505 Muntaner
Interiorismo: Pia Capdevila Interiorismo / Pia Capdevila
Estilismo: Carmen Figueras
Ubicación: Barcelona
Superficie: 150 m²
Fotografía: Jordi Canosa

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