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Puertas correderas, una solución para ganar espacio

Las puertas correderas o corredizas son ideales para optimizar el espacio. Generalmente se encuentran utilizadas en viviendas pequeñas pero también puedes llevarlas a amplios ambientes ya que son diferentes a las puertas habituales.

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Estas maravillosas puertas son ideales para formar parte de cualquier espacio y para dividir las diferentes estancias de la casa. Además aportan un estilo diferente y moderno  a la decoración.


Para colocar este estilo de puerta necesitas una guia por donde se desliza la puerta. Eso hace que la pared donde se encuentra la guia no pueda ser utilizada para ubicar muebles ni cuadros ya que tiene que encontrarse libre de cualquier obstáculo. También tienes la opción de utilizar puertas corredizas empotradas. Estas quedan ocultas en la pared que suele ser de un armazón metálico, yeso o cartón.

Sin duda alguna una buena opción para sacar provecho al diseño que aportan estas puertas.

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Fotos decopasion. interiores. is-arquitectura. decorahoy.


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Comentarios (8)

Me encantan estas soluciones.
Gracias por tanta informacion.

Las puertas correderas es la mejor solución que hay para ganar espacio y al mismo tiempo decorativamente quedan mejor y mas modernas que las convencionales. En casa hemos puesto las que van con el armazón metalico que se llaman Orchidea Maydisa y estoy muy contenta.

Susana muchas gracias por tu comentario. Saludos!! Cynthia de estiloydeco

muchisimas gracias a todos los que comentais cosas de vuestra casa son muy buenos consejos¡¡¡enhorabuena estiloydeco!!!

Muchas gracias!!

Si alguien se pregunta el por que de poner una puerta corredera, aquí tiene la mejor de las razones:

“… Pensándolo bien, no hay nada más feo que una puerta abierta. En la habitación en la que está, introduce una suerte de rotura, como un parásito marginal que rompe la unidad del espacio. En la habitación contigua, engendra una depresión, una grieta abierta y estúpida, perdida en un trozo de pared que hubiese preferido permanecer entero. En ambos casos, perturba el espacio sin más contrapartida que la licencia de circular, la cual puede sin embargo garantizarse mediante otros procedimientos. La puerta corredera por el contrario, evita los escollos y magnifica el espacio. Sin modificar su equilibrio, permite su metamorfosis. Cuando se abre, dos lugares se comunican entre sí sin ofenderse mutuamente. Cuando se cierra, devuelve a cada uno su integridad. La puesta en común y la reunión se realiza sin intrusión….”